Solidmar, 24/1/2026
Presentado como un pilar de la transición energética y un motor de crecimiento futuro, el hidrógeno verde se ha convertido en uno de los nuevos ejes estratégicos de Marruecos. A base de anuncios espectaculares y promesas de inversiones colosales, Rabat destaca su potencial solar y eólico para posicionarse como proveedor de energía “limpia” destinada a Europa. Pero detrás de este discurso virtuoso se esconde una realidad mucho menos alentadora: una parte central de estos proyectos está prevista en el Sáhara Occidental ocupado, territorio no autónomo según la ONU, cuyo pueblo nunca ha sido consultado.
Las regiones de El Aaiún-Saqiyat El Hamra y Dajla-Oued Eddahab, integradas por Marruecos en sus llamadas “provincias del Sur”, concentran hoy varios de los megaproyectos de hidrógeno verde validados en el marco de la “Oferta Marruecos”. Esta elección no es neutral. Se inscribe en una lógica ya antigua de explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental —fosfatos, pesca, energías renovables— en beneficio de la economía marroquí y de socios extranjeros, en violación del derecho internacional que exige el consentimiento del pueblo saharaui.
El argumento ecológico sirve aquí como un nuevo
revestimiento de una dinámica de depredación y normalización de la ocupación.
El Sáhara Occidental ofrece a Marruecos lo que buscan los industriales del
hidrógeno verde: amplios espacios, vientos potentes, fuerte insolación y un
acceso marítimo estratégico hacia Europa. Todos estos activos se movilizan para
atraer inversores, al precio de borrar completamente la cuestión saharaui de
los relatos oficiales sobre la transición energética.
Esta huida hacia adelante se produce, además, en un
contexto africano marcado por las limitaciones estructurales del sector del
hidrógeno verde. Pese a los cientos de miles de millones de dólares
anunciados a escala continental, la mayoría de los proyectos siguen siendo
escaparates políticos: ausencia de mercados garantizados, costes exorbitantes
de las infraestructuras, escasez de agua y dependencia tecnológica respecto a
los países del Norte. Lejos de ser una solución milagrosa, el hidrógeno verde
corre el riesgo de convertirse en una nueva herramienta de extractivismo
verde, orientada a la exportación y no a las necesidades energéticas de las
poblaciones locales.
En el caso del Sáhara Occidental, estos proyectos
plantean una pregunta fundamental: ¿puede hablarse de una transición
energética justa en un territorio ocupado? En ausencia del consentimiento
del pueblo saharaui, el hidrógeno verde aparece menos como una promesa de
futuro que como un nuevo instrumento de desposesión, repintado con los
colores del clima y del “crecimiento verde”. Una transición que, una vez más,
se construye sin —y contra— los primeros afectados.
Hidrógeno Verde: Ficha Técnica
1. Definición y Clasificación
El hidrógeno se clasifica por colores según su proceso
de producción y su balance de carbono. Estas categorías son distintas
y paralelas.
Definición precisa del Hidrógeno Verde:
Hidrógeno producido por electrólisis del agua (separación de H₂O en H₂ y
O₂) utilizando exclusivamente electricidad de origen renovable (solar,
eólica, hidráulica, geotérmica). Es la única categoría que garantiza una ausencia
de emisiones de CO₂ vinculadas a la producción.
2.
Características Técnicas
- Proceso: Electrólisis del agua (tecnologías: Alcalina, PEM, SOEC).
- Fuente de energía: Electricidad 100% renovable certificada.
- Emisiones de CO₂: Nulas durante la producción (ciclo de vida completo casi
nulo si la cadena logística está descarbonizada).
- Poder calorífico: 33,3 kWh/kg (PCI) – Alta densidad energética másica.
- Formas: Gaseoso
(comprimido a 350-700 bar), licuado (-253°C), o vector químico (amoníaco,
LOHC).
- Aplicaciones
principales:
- Industria pesada: Sustituto del H₂ gris en refinerías, producción de amoníaco,
siderurgia (reducción directa del hierro).
- Movilidad: Pilas de combustible para transporte pesado (camiones, trenes,
marítimo).
- Almacenamiento de energía: Valorización de excedentes de electricidad
renovable.
- Inyección en redes: Mezcla en redes de gas natural (Power-to-Gas).
3.
Producción Mundial y Distribución (2023-2024)
- Capacidad de
electrolizadores instalada: ~1,5 GW a finales de 2023.
- Volumen de H₂ verde producido: Aproximadamente 180.000 toneladas/año.
- Participación en la producción total de hidrógeno: < 1% (la producción mundial sigue
dominada en >95% por el hidrógeno gris).
- Distribución geográfica de los principales
proyectos:
- Europa: Líder en proyectos anunciados (Alemania, España, Países Bajos,
Francia). Objetivo
UE: 10 Mt/año para 2030.
- China: Mayor productor actual (capacidad >300 MW), motor de la
reducción de costes de electrolizadores.
- Estados Unidos: Crecimiento acelerado mediante la Inflation Reduction Act
(subvenciones de hasta 3 $/kg).
- Oriente Medio: Proyectos "gigafuel" para la exportación (ej. NEOM en Arabia Saudí: 4 GW).
- Australia y América del Sur (Chile, Brasil): Enfoque en la exportación
gracias a un gran potencial en energías renovables de bajo coste.
4.
Desafíos Clave
- Coste de producción: Actualmente de 3 a 7 $/kg. El objetivo es descender por debajo
de 2 $/kg para 2030 gracias a las economías de escala y la reducción
del coste de las renovables.
- Infraestructuras: Necesidad de desarrollar redes de transporte (gasoductos
adaptados, barcos) y almacenamiento.
- Eficiencia global: Grandes pérdidas energéticas (electrólisis ~70-80% eficiencia, +
licuefacción/transporte).
- Agua: Necesidad de
agua ultrapura (~9 litros por kg de H₂) – reto en zonas áridas.
- Certificación: Implantación de sistemas de garantías de origen para rastrear la
electricidad renovable.
5. Perspectivas (Escenarios AIE y Hydrogen Council)
- 2030: Objetivo de 50-100 GW de capacidad de electrolizadores
para una producción de ~10 millones de toneladas/año (aproximadamente el
10% del mercado total de H₂).
- 2050 (Neutralidad de Carbono): El hidrógeno verde se convertiría en la forma
dominante, con una producción potencial de 500 a 800 millones de
toneladas/año, esencial para descarbonizar la industria y el
transporte.
Fuentes: Agencia Internacional de la Energía (AIE) - Informe sobre el Hidrógeno 2023, Hydrogen Council, Comisión Europea, BloombergNEF.





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