2-M | 5º aniversario de la movilización en Madrid por los presos políticos saharauis: cinco años sin respuestas

El próximo lunes 2 de marzo se cumplen cinco años de concentraciones semanales ante el Ministerio de Asuntos Exteriores, en la Plaza de la Provincia (Madrid), para denunciar la situación de los presos políticos saharauis encarcelados en Marruecos y exigir al Gobierno español que asuma su responsabilidad política y jurídica ante esta vulneración continuada de derechos fundamentales.

https://noteolvidesdelsaharaoccidental.org/2-m-5o-aniversario-de-la-movilizacion-en-madrid-por-los-presos-politicos-saharauis-cinco-anos-sin-respuestas/ 

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jeudi 18 décembre 2025

Butferda (Beni Melal): Mujeres y niñ@s marchando bajo la nieve

 Jalil Nouri, actu-maroc, 17-12-2025

Caminando descalz@s, con un tiempo glacial y por los senderos nevados de la región de Béni Melal, las mujeres y niñ@s de la localidad de Butferda han tomado la costumbre de salir a manifestarse para denunciar su situación y reivindicar, a riesgo de sus vidas, sus derechos elementales.


Una salida anterior, destinada a reclamar un centro de acogida para las niñas obligadas a recorrer kilómetros para llegar a sus centros escolares, había sido violentamente rechazada por las fuerzas del orden.

El objetivo de estas últimas era impedir que estas manifestantes, que han tomado la costumbre de ponerse a la cabeza de los movimientos de protesta, llegaran a la capital de la región, Beni Melal. Pero al no ser escuchadas sus voces, han reincidido, decididas a obtener satisfacción por unas reivindicaciones que incluyen, entre otras, la facilitación de los permisos de construcción, hoy paralizados, así como el desarrollo regional. Privadas de todo, estas poblaciones terminaron por perder la esperanza de ver tenida en cuenta su difícil vida, mientras que sus hij@s sufren la misma suerte.

Este elocuente caso ilustra perfectamente el llamamiento del Rey a una equidad territorial, destinada a reducir la brecha entre unas ciudades modernas que disponen de todas las infraestructuras y medios, y otras, alejadas, que parecen vivir en otra época. La aldea de Butferda sufre un doble castigo: a la dureza del clima y a las condiciones de vida difíciles se suma una exclusión persistente, que condena a sus habitantes al olvido, sin poder aspirar al mínimo diario.

La injusticia es aún mayor dado que esta región dispone de enormes potencialidades y de un atractivo poco común en materia de turismo de montaña, que solo piden ser explotadas y desarrolladas para el bienestar de la región y sus habitantes. Pero, por desgracia, el ministerio competente y los inversores siguen mirando hacia otro lado, hacia Marrakech, Agadir u otros destinos, ignorando que Butferda podría convertirse en una auténtica mina de oro y en un salvavidas, tanto para el presente como para el futuro de sus habitantes.

mercredi 17 décembre 2025

Corrupción, negligencia, inundaciones: el grito de alarma de un ciudadano tras las inundaciones en Safi

 

actu-maroc, 17-12-2025

Les escribo con el cansancio de un ciudadano que ama profundamente a su país, pero que ya no logra entender cómo, año tras año, las mismas desviaciones se instalan, se banalizan... y terminan por matar.

 

En demasiados municipios y administraciones, el dinero público ya no se percibe como un depósito sagrado, sino como una presa. Los contratos públicos y las órdenes de compra a veces se reparten como invitaciones familiares: primos, amigos, cercanos, redes, siempre los mismos nombres, los mismos circuitos, la misma opacidad. Y cuando la corrupción se convierte en un reflejo, la miseria se convierte en una regla. Se le pide al ciudadano que apriete el cinturón, mientras que algunos aprietan filas, se cubren, se arreglan.

El resultado lo vemos en nuestras calles y barrios: obras chapuceras, infraestructuras “listas”  en el papel pero frágiles en el terreno, trabajos que se agrietan apenas entregados. Edificios y construcciones que se derrumban, llevándose vidas, como si la negligencia fuera una fatalidad. Se llora, se entierra, se prometen investigaciones... y luego se pasa a otra cosa, hasta el próximo drama.

Y he aquí las lluvias, las crecidas, las ciudades inundadas. Safi pagó un precio insoportable, y otras localidades vivieron la misma angustia: aguas lodosas, carreteras cortadas, comercios destruidos, familias traumatizadas. Cómo no hacer la pregunta incómoda: ¿dónde estaban la prevención, el mantenimiento, los planes de evacuación, las redes de saneamiento, la gestión seria del riesgo? Los ciudadanos no esperan discursos después de la catástrofe, sino decisiones antes de que ocurra.

Podría seguir hablando de las lentitudes administrativas, de la injusticia social, del sentimiento de abandono en ciertos territorios, de la salud y la escuela que se “reparan” con parches, mientras que los privilegios circulan a gran velocidad. Pero también quiero decir esto: a pesar de todo, Marruecos se mantiene. Resiste gracias a sus mujeres y hombres honestos, gracias a quienes trabajan, pagan, esperan.

Y a veces resiste gracias a otro aliento: el fútbol. Estos últimos meses, ha sido una de las pocas alegrías colectivas capaces de relajar el país, de unir, de hacer olvidar —aunque sea por una noche— las facturas, las injusticias y las rabias. La CAN organizada en Marruecos puede ofrecer ese paréntesis, ese momento de unidad y orgullo.

Pero un paréntesis no debe convertirse en una pantalla. Después de la fiesta, habrá que volver a la realidad: proteger el dinero público, castigar a los tramposos, prevenir los dramas, respetar la vida de los ciudadanos. El país más hermoso del mundo merece más que la resignación. Merece la verdad, la responsabilidad y la dignidad.

Un lector fiel de Actu-Maroc

lundi 15 décembre 2025

Edificios que se derrumban, barrios anegados: cuando la ciudad mata a sus habitantes

Jalil Nouri, actu-maroc, 15/12/2025

La semana pasada en Marruecos quedará como una de las más sombrías de los últimos años. Entre el derrumbe de edificios en ruina en Fez, que ya ha causado un balance provisional de 22 muertos, y las inundaciones mortales que golpearon varios barrios de Safi, incluida su medina, con más de 37 víctimas registradas hasta el momento, Marruecos ha vivido una sucesión de tragedias de una violencia poco común. Un balance humano aterrador, llamado a agravarse, que interpela de forma cruel la gestión urbana y la responsabilidad de las autoridades locales.

Calificar la situación de “crítica” sería casi un eufemismo. Para los habitantes afectados, lo que predomina es el pavor. Familias enteras han sido arrojadas a la calle, traumatizadas, y viven ahora con el miedo permanente a nuevos dramas. Tanto en Fez como en Safi, el sentimiento de abandono es total. Los ciudadanos denuncian una mala gestión crónica de sus barrios, servicios municipales deficientes y una flagrante ausencia de previsión.

En ambas ciudades, el destino se decidió en cuestión de minutos. En Fez, un edificio vetusto, identificado como peligroso y destinado a la demolición, se desplomó, provocando el colapso de una construcción vecina. En Safi, fueron canalizaciones incapaces de resistir lluvias torrenciales las que cedieron, arrastrando vidas y bienes. En esta última ciudad, los habitantes señalan directamente la responsabilidad de la nueva empresa encargada de la distribución de agua, electricidad y saneamiento, al considerar que su barrio fue dejado de lado, mientras el resto de la ciudad resultó milagrosamente indemne.

En ambos casos, los municipios son hoy señalados por su incapacidad para tomar decisiones urgentes y necesarias que permitan prevenir estas catástrofes anunciadas. Frente a 59 muertos en una sola semana, la cuestión ya no es la de una supuesta maldición. Es la de la negligencia, la impunidad y la necesidad absoluta y urgente de una rendición de cuentas, exigida con insistencia por ciudadanos heridos y enfadados.