Ahmed Aminu-Ramatu Yusuf, Premium Times Nigeria ,
25/10/2025
Traducido por CMBL para Solidarité Maroc
Ahmed Aminu-Ramatu Yusuf trabajó como subdirector del Gabinete de Asuntos Presidenciales de Nigeria y se jubiló como director general (Administración) de la Agencia Meteorológica de Nigeria (NiMet). [Correo electrónico:
aaramatuyusuf[at]yahoo[dot]com]
La
descolonización del Sáhara Occidental no es solo una cuestión de historia, de moralidad,
de política y de diplomacia. Es, ante todo, una cuestión de justicia. Por lo
tanto, los seres humanos, especialmente aquellos comprometidos con las políticas
emancipadoras, con el desarrollo y la justicia, deben empatizar, solidarizarse
y apoyar al pueblo saharaui de todas las maneras posibles y por todos los
medios necesarios, contra la intransigencia de Marruecos.
La República
Árabe Saharaui Democrática (RASD), más conocida como Sáhara Occidental, es la
última colonia de África. Fue entregada técnicamente a Marruecos y Mauritania
por su primera potencia colonizadora, España, en octubre de 1975, para ser
recolonizada.
Este
octubre, por lo tanto, se cumplen cincuenta años desde que Marruecos invadió y
ocupó ilegalmente el Sáhara Occidental. Pero también se cumple el cincuenta
aniversario de la incansable resistencia del pueblo saharaui contra la
ocupación y de su lucha por independizarse de Marruecos.
Asimismo,
octubre marca cincuenta años de desesperación, decepción política y fracasos
diplomáticos de Marruecos en subordinar, contener y neutralizar la lucha del
pueblo saharaui. Igualmente, marca el quincuagésimo año de la interminable
construcción por parte de Marruecos de propuestas colonialistas que ofenden el
sentido común, transgreden la lógica, violan las leyes internacionales y
contravienen la ética humana civilizada.
Igualmente,
este mes se cumple el cincuenta aniversario de la solicitud de la Asamblea
General de las Naciones Unidas (AGNU) de la opinión consultiva de la Corte
Internacional de Justicia (CIJ) sobre el estatus legal del Sáhara Occidental.
La CIJ dictaminó que, si bien existían lazos entre el Sáhara Occidental y
Marruecos en el período pre-colonial, esos lazos no convertían a uno en parte
del otro. En consecuencia, el Sáhara Occidental es distinto e independiente de
Marruecos. Como tal, el principio de la libre determinación se aplica
plenamente al Sáhara Occidental.
Fue después
de este dictamen histórico que Marruecos y Mauritania marcharon criminalmente
con sus elementos lumpen para ocupar y dividirse el Sáhara Occidental. Aunque
Mauritania se dio cuenta de su estupidez y se retiró en 1979, el anacrónico
Marruecos, gobernado por una monarquía retrógrada, ¡persiste en la ocupación
ilegal del Sáhara Occidental!
Marruecos,
al no haber conseguido que el Frente Polisario, el único y auténtico
representante del pueblo saharaui, fuera declarado "organización
terrorista" por sus aliados occidentales y sionistas, está ofreciendo ahora
una endulzada "Propuesta de Autonomía del Sáhara Occidental". Presentada
por primera vez al Consejo de Seguridad de la ONU en abril de 2006, la
propuesta renombró engañosamente al Sáhara Occidental ocupado como "Región
Autónoma Saharaui". Propone que el poder se comparta entre Marruecos y el
Sáhara Occidental.
La propuesta
busca establecer órganos legislativos y ejecutivos para la región autónoma. El
Parlamento sugerido estaría compuesto por miembros elegidos y designados que
representasen a diversos grupos saharauis, mientras que el Ejecutivo sería
designado por el monarca marroquí.
Además,
Marruecos propone estar a cargo de la seguridad, defensa e integridad
territorial del Sáhara Occidental ocupado; supervisar su poder judicial y la moneda;
controlar sus derechos y libertad religiosa; y decidir sobre los símbolos
nacionales de la región, incluida su bandera y su himno.
La región,
por otro lado, supervisaría la policía y las jurisdicciones locales; y la
planificación y el desarrollo económico, incluyendo la inversión, el comercio,
la industria, la agricultura y el turismo. También gestionaría el desarrollo de
infraestructura, incluido el transporte, las obras públicas, el agua y la
electricidad. Además, se encargaría de asuntos de política social como la
educación, el empleo, la salud, el bienestar social, la seguridad social y los
deportes; asuntos culturales y ambientales; y la cooperación con gobiernos regionales
extranjeros.
La
"Región Autónoma Saharaui" sacada de la chistera por Marruecos es,
cuanto menos, ofensiva para el sentido común; insulta a la lógica; niega la
opinión consultiva de la CIJ; viola las declaraciones, resoluciones y leyes de
la ONU; y contraviene gravemente todos los elaborados planes de paz de la ONU y
la Unión Africana (UA).
La propuesta
de Marruecos, para empezar, infringe la Declaración Universal de Derechos
Humanos de la ONU, que establece que "Todos los seres humanos nacen libres
e iguales". También viola el Artículo 20 (1) de la Carta Africana de
Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP), que afirma que: "Todos los
pueblos tendrán derecho a la existencia. Tendrán el derecho innegable e
inalienable a la libre determinación. Determinarán libremente su estatuto
político y asegurarán su desarrollo económico y social según la política que
hayan escogido libremente".
La propuesta
también intenta eludir las resoluciones de la ONU y la UA, que buscan resolver
de manera generosa y amistosa la ocupación del Sáhara Occidental por parte de
Marruecos. El plan, elaborado conjuntamente por la ONU y la UA, firmado tanto
por el POLISARIO como por Marruecos, y respaldado por el Consejo de Seguridad
en 1990, estipula simplemente que el pueblo saharaui debe votar en un
referéndum si desea o no ser independiente, o convertirse en parte integral de
Marruecos. Si Marruecos fuera sincero, ¿por qué se negó a aceptar el acuerdo
que firmó?
La propuesta
de Marruecos también contraviene la opinión consultiva de la CIJ, que establece
que entre el Sáhara Occidental y Marruecos no existen lazos legales que:
"puedan afectar a la aplicación de la Resolución 1514(XV) en la
descolonización del Sáhara Occidental y, en particular, del principio de libre
determinación mediante la expresión libre y auténtica de la voluntad de los
pueblos del Territorio".
¿Por qué
Marruecos se niega a acatar este sencillo dictamen de la CIJ?
De manera
similar, ¿por qué Marruecos, que presume de civilidad, liberalidad y
modernismo, se ha negado a respetar cualquiera de las resoluciones de la UA
sobre el Sáhara Occidental; y los fallos de la Corte Africana de Derechos
Humanos y de los Pueblos (CADHP)? En 2022, la CADHP, por ejemplo, dictaminó que
la ocupación del Sáhara Occidental por parte de Marruecos viola el derecho del
pueblo saharaui a la libre determinación y ordenó a los estados africanos que
ayudasen a asegurar la independencia del Sáhara Occidental.
Igualmente,
el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha emitido siete fallos
clave sobre los acuerdos comerciales entre la Unión Europea (UE) y Marruecos.
Todos reconocen que el Sáhara Occidental es distinto e independiente de
Marruecos; subrayan la importancia del principio de la libre determinación en
el derecho internacional; y obligan a los países europeos a respetar el derecho
inalienable del pueblo saharaui a la libre determinación. Sin embargo,
¡Marruecos y sus patrocinadores europeos se negaron a obedecer los fallos del
TJUE!
Marruecos,
como miembro de la ONU y de la UA, debe, por lo tanto, respetar y subordinarse
totalmente a las cartas de la ONU y la UA. También debe adherirse a la opinión
de la CIJ y a los fallos de la CADHP y el TJUE.
La propuesta
de autonomía de Marruecos equivale además a pedir al Frente POLISARIO que
abandone sus objetivos, misión y metas; imponga un hecho consumado de
ocupación y colonización; y obligue al pueblo saharaui, a quien el derecho
internacional le otorga el derecho a la libre determinación, a aceptar una
autonomía que es francamente injusta, no democrática, anti-democrática y
deshumanizadora.
Si el Frente
POLISARIO aceptara la propuesta de Marruecos –y Dios no lo permita– estaría
abandonando las gloriosas tradiciones de resistencia y la rica cultura de lucha
del pueblo saharaui. Sería equivalente a arrojar a las hienas las históricas
ganancias militares, políticas, legales, diplomáticas y morales del pueblo
saharaui. Sería sinónimo de cometer un suicidio nacional.
Por lo
tanto, el Frente POLISARIO debe continuar su lucha, con más vigor y rigor, por
la independencia del Sáhara Occidental, en el espíritu y la letra del Artículo
20 (2) de la CADHP, que establece que: "Los pueblos colonizados u
oprimidos tendrán derecho a liberarse de los lazos de la dominación recurriendo
a todos los medios reconocidos por la comunidad internacional."
El hecho de
que la propuesta de Marruecos esté respaldada por América del Norte, los países
de la UE –especialmente Francia y España, Reino Unido (RU)–, Israel sionista y
del Apartheid y, por supuesto, algunas de sus neocolonias dentro y fuera
de África, no le otorga ninguna credibilidad ni la hace legítima.
La
descolonización del Sáhara Occidental no es solo una cuestión de historia,
moralidad, política y diplomacia. Es, ante todo, una cuestión de justicia. Por
lo tanto, los seres humanos, especialmente aquellos comprometidos con la
política emancipadora, el desarrollo y la justicia, deben empatizar,
solidarizarse y apoyar al pueblo saharaui de todas las maneras posibles y por
todos los medios necesarios, contra la intransigencia de Marruecos.
***
Autonomía es anexión
Carta al al presidente Donald Trump
Cristina Martínez Benítez de Lugo *
Sr. Trump,
Según la prensa, dice Vd. que la soberanía marroquí sobre el Sahara
Occidental es la única base para una solución justa y duradera de la
disputa.
Y dice también la prensa que Vd. va a proponer al Consejo de
Seguridad que se determine una autonomía del Sáhara Occidental dentro de
Marruecos.
Sus asesores saben que esto no es posible. Quizá no le hayan
explicado bien que el Sáhara Occidental es un territorio no autónomo
pendiente de descolonización y que es la propia población de ese
territorio la que tiene que decidir su futuro. No terceros estados.
Para que se produjese esa autonomía que viene proponiendo Marruecos y
que Vd. bendice, haría falta anexionar previamente el territorio. Y eso
es lo que no se puede hacer. Los saharauis tienen el derecho de
autodeterminación.
No se trata de una disputa. Se trata de acatar o no el Derecho Internacional. Una anexión no es una solución justa.
Gracias.
*Participante en el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS)