mardi 3 février 2026

Una crisis salarial sin precedentes en la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas

 SOLIDMAR, 3/2/2026

La región de Tánger-Tetuán-Alhucemas atraviesa una grave crisis social que afecta de lleno a los profesionales de la sanidad pública. En sus nóminas correspondientes al mes de enero, numerosos trabajadores —médicos, enfermeras, técnicos y personal administrativo— descubrieron retenciones excepcionales que oscilan entre el 50 % y el 70 % de sus salarios, sin previo aviso ni justificación clara.

Estos recortes masivos han sumido a muchas familias en una situación financiera crítica, dificultando el pago de alquileres, créditos bancarios y gastos básicos. El impacto resulta aún más duro si se tiene en cuenta que los salarios del sector público ya son limitados y que el coste de la vida sigue aumentando.

Indignación sindical y denuncias de deducciones arbitrarias

Ante esta situación, el Sindicato Nacional de la Salud Pública reaccionó con firmeza, denunciando lo que califica como retenciones arbitrarias e ilegales. Según el sindicato, no existe ninguna base reglamentaria conocida que justifique deducciones de tal magnitud, y no se ha entregado a los trabajadores afectados ningún documento oficial que explique su origen.

El sindicato exige:

  • el reembolso inmediato e íntegro de las cantidades indebidamente descontadas;

  • la apertura de una investigación administrativa urgente para identificar a los responsables;

  • garantías claras para evitar que este tipo de abusos vuelva a repetirse.

No se descartan movilizaciones, sentadas o acciones de protesta coordinadas si la situación no se corrige rápidamente.

Direcciones locales se deslindan de responsabilidades

Por su parte, las direcciones de los agrupamientos sanitarios territoriales de la región aseguran no haber tomado esta decisión y niegan cualquier implicación directa. Según diversas fuentes administrativas, dichas direcciones habrían sido igualmente sorprendidas por los importes reflejados en las nóminas.

Afirman estar en contacto con los servicios centrales responsables de la gestión presupuestaria y salarial para aclarar el origen de la anomalía y encontrar una solución rápida. Internamente, el episodio es descrito como “excepcional”, “injustificado” y posiblemente vinculado a un fallo administrativo o informático, hipótesis que aún no ha sido confirmada.

Un clima de desconfianza y riesgos para el servicio público

Más allá del impacto económico inmediato, este episodio ha generado un profundo clima de desconfianza entre los profesionales sanitarios, ya sometidos a una fuerte presión laboral, a la escasez de medios y a las reformas en curso del sistema de salud.

Si la crisis se prolonga, podría afectar al funcionamiento de los establecimientos públicos de salud de la región, en un contexto en el que la estabilidad social del personal resulta esencial para garantizar la continuidad de la atención sanitaria.

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